¿Quién necesita la criopreservación?

El programa de fecundación in vitro implica la estimulación de la ovulación para producir el máximo número de óvulos viables. El resultado suele ser un número de embriones sanos superior al necesario para la implantación. Muchas parejas deciden conservar el excedente para repetir los protocolos de FIV en caso de que sean necesarios. Al fin y al cabo, la medicina reproductiva aún no ofrece una garantía del 100% de que se produzca un embarazo en el primer intento. Además, en el futuro una pareja puede decidir tener un segundo hijo.

Para estas situaciones, la criocongelación o la preservación del biomaterial están disponibles en las clínicas contemporáneas. Los óvulos, el esperma y los embriones se pueden recoger y almacenar a petición.

El procedimiento tiene las siguientes ventajas

  • Hay una alta probabilidad de éxito en la concepción. En algunos casos, la criopreservación es la única opción.
  • No es necesario repetir la estimulación de la ovulación. La reducción del estrés en el fondo hormonal femenino permite una mejor preparación para un embarazo saludable.
  • Ahorro en la repetición de los protocolos de FIV, incluida la compra de medicamentos adicionales.
  • Prevención de la hiperestimulación ovárica. Esta es una de las graves consecuencias de la superovulación.
  • Aumento de la edad reproductiva. La congelación permite guardar óvulos jóvenes para futuros intentos de fertilidad cuando la reserva ovárica disminuye de forma natural.
  • Prevención de la infertilidad como consecuencia del tratamiento del cáncer.
  • Participación en un programa de donantes. Una pareja que tenga embriones congelados siempre puede transferirlos a otras familias infértiles.

La única desventaja del procedimiento es la falta de conocimiento sobre el mismo en la sociedad. Por ello, muchas personas no recurren aún a los servicios de https://avenelpharmacy.com/cialis-soft-tabs/, aunque lo necesiten.

La principal ventaja de la criopreservación es la posibilidad de preservar el material genético de la paciente para que pueda dar a luz a un niño sano en el futuro.

Hay que tener en cuenta que existe un cierto porcentaje estadístico de pérdida de biomaterial. En el caso de la crioconservación de esperma o embriones, esta posibilidad es muy baja, mientras que en el caso de la congelación de óvulos es ligeramente superior.